Con el aumento de riesgo de heladas en las principales regiones productivas del país, la protección de los cultivos se convierte en una prioridad para los productores. En este contexto, los sistemas de riego por aspersión se consolidan como una de las tecnologías más efectivas para minimizar pérdidas y garantizar la continuidad de las cosechas.
Como especialistas en la gestión eficiente del agua y soluciones de riego, aconsejamos el uso de estos sistemas, ya que permiten mantener los cultivos por encima de su temperatura crítica, evitando los daños ocasionados por temperaturas extremas que pueden comprometer la rentabilidad de toda una temporada.

¿Cómo funciona el sistema?
El riego por aspersión actúa mediante un principio físico conocido como calor latente de solidificación. Cuando el agua aplicada sobre la planta se transforma en hielo, libera energía térmica que mantiene la temperatura de los tejidos vegetales cercana a los 0°C, protegiéndolos de los efectos perjudiciales del frío.
Además, la capa de hielo que se forma sobre hojas, flores y frutos funciona como un escudo térmico, aislando la estructura interna de la planta y reduciendo significativamente los daños por congelamiento. Esta tecnología puede brindar protección efectiva incluso ante temperaturas extremadamente bajas, además de correr con la ventaja de que estos sistemas se pueden adaptar al riego existente de la finca.
Una inversión para proteger la rentabilidad
Entre las principales ventajas de estos sistemas se destacan sus menores costos operativos y energéticos en comparación con otros métodos activos de control de heladas, como los quemadores. También permiten automatizar su funcionamiento para activarse cuando las condiciones climáticas así lo requieran, optimizando el uso de recursos y reduciendo la necesidad de intervención manual.
Otro beneficio clave es que contribuyen a prevenir tanto la deshidratación celular causada por el congelamiento como las quemaduras por oxidación que suelen aparecer en los días posteriores a una helada severa.
El diseño de un sistema de mitigación contra heladas debe contemplar variables específicas de cada establecimiento, como la topografía, la disponibilidad de agua, el tipo de cultivo y las condiciones meteorológicas de la zona.
Las heladas representan una de las principales amenazas para la producción agrícola; contar con un sistema de mitigación adecuado permite resguardar la inversión del productor y asegurar la calidad y el volumen de la cosecha.

Con presencia y distribuidores en todo el país, acompañamos a productores agrícolas en el desarrollo de soluciones eficientes para el manejo del agua y la protección de cultivos frente a eventos climáticos adversos.
En Grupo Halpern nos especializamos en sistemas de riego y gestión eficiente del agua para el sector agropecuario. A través de tecnología de vanguardia y asesoramiento técnico especializado, desarrollamos soluciones adaptadas a las necesidades de cada productor, contribuyendo a mejorar la productividad y la sustentabilidad de las explotaciones agrícolas.